Muere en Paris el 14 de enero de 2005.  Fue un artista venezolano famoso por sus “Penetrables”. Éstas son esculturas dentro de las cuales las personas pueden caminar e interactuar. Se ha dicho que el arte de Soto es inseparable del observador, sólo puede estar completo con la ilusión percibida por la mente como resultado de la observación.

Desde los años 70 hasta los 90 los trabajos de Soto son expuestos en lugares como el MOMA y Museo Guggenheim de Nueva York, Centro Georges Pompidou en París, la Bienal de Venecia y la Bienal de São Paulo.

En Caracas, se pueden apreciar en el Complejo Cultural Teresa Carreño, la Torre Capriles, la Torre Banaven, la estación Chacaito del Metro de Caracas, en el edificio sede del Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela, además de su magistral “Esfera Caracas” en la Autopista Francisco Fajardo.

Soto cursó estudios de arte en Caracas y en París, ciudad en la que desarrolla su magistral estilo, una experiencia en la que la obra y el espectador forman parte de un todo, concretando el fenómeno de la percepción cinética. Sus estudios trataron el efecto de la luz y el color en la retina, así como el desplazamiento que involucra tiempo y movimiento.

Como reconocimiento a su labor artística se crea en 1973 el Museo de Arte Moderno Jesús Soto, de Ciudad Bolívar, y en 1984 se le confiere el Premio Nacional de Artes Plásticas.