El 10 de enero de 1860 es asesinado en San Carlos, estado Cojedes, el General Ezequiel Zamora, quien luchó en el siglo XIX contra el latifundismo y la oligarquía, y abogó por la concepción de un gobierno popular para lograr justicia social en la población.

Este independentista tuvo un papel protagónico en la Guerra Federal (1859-1863), en la cual batalló al lado de los liberales, una fuerza popular que defendía los ideales de libertad e igualdad ante los conservadores, una élite que buscaba mantener sus privilegios heredados de la época de la colonia.

Su lucha por favorecer a los campesinos se evidenció con las consignas ¡Tierra y Hombres Libres! y ¡Respeto al Campesino!, exclamaciones que fueron acompañadas por una serie de batallas contra los conservadores para buscar una igualdad entre la población y lograr una justa distribución de la tierra.

Su inesperado asesinato cambió el rumbo positivo que llevaba la guerra para los federalistas. Sus restos reposan en el Panteón Nacional en Caracas.